
El templo de Gunj
El templo de Gunj
Santuario budista de 1740 dedicado a una princesa manchú, el templo de Gunj se esconde en el parque de Gorkhi-Terelj, a varios días a caballo de Terelj.
El Gunjiin sum, literalmente «templo de la princesa», se encuentra en el corazón del parque natural de Gorkhi-Terelj, en la región de Baruunbuyan, aproximadamente 140 km al noreste de Ulán Bator. Protegido desde 1961, este santuario budista del siglo XVIII es uno de los raros monasterios mongoles que escapó a las destrucciones soviéticas. Su estado de ruina parcial, su aislamiento y la leyenda que lo rodea lo convierten en una etapa singular para los senderistas y jinetes que exploran el parque.
Por qué visitar el templo de Gunj
El templo de Gunj no es una atracción monumental: se trata más bien de un sitio histórico en ruinas, situado lejos de toda carretera. Su interés radica en tres elementos raros:
- Una historia de amor transfronteriza entre un khan mongol y una princesa manchú, en el origen de su fundación.
- Un estatus excepcional de monasterio que escapó a las purgas religiosas de los años treinta.
- Un entorno natural extraordinario, en un valle remoto del parque de Gorkhi-Terelj, accesible únicamente a caballo o a pie.
La visita se inscribe naturalmente en un itinerario de varios días, donde el viaje cuenta tanto como el destino.
Historia del templo
El origen del templo se remonta a una unión política y sentimental entre dos mundos. A principios del siglo XVIII, el khan mongol Dondovdorj se casa con una princesa manchú, en una época en que la dinastía Qing ejerce su tutela sobre Mongolia Exterior. Según la tradición local, la princesa muere asesinada. Para honrar su memoria, Dondovdorj manda erigir en 1740 un templo y un monumento funerario en mármol. El santuario es confiado a una comunidad monástica: las fuentes mongolas evocan el envío de 200 monjes para asegurar el servicio religioso.
El sitio prospera durante casi dos siglos y atrae un número creciente de peregrinos. Contrariamente a la mayoría de los monasterios mongoles, arrasados durante las persecuciones antireligiosas soviéticas de los años treinta, el templo de Gunj no fue destruido voluntariamente. Su ruina progresiva es el resultado de la negligencia, el tiempo y el vandalismo. Hoy subsisten el templo principal y algunos tramos de muros del conjunto monástico, todos en mal estado.
Lo que queda por ver en el sitio
El sitio se recorre en menos de una hora, pero cada elemento merece atención:
- El templo principal: estructura aún en pie, cuya arquitectura mezcla influencias sino-manchúes y mongolas, raro en Mongolia.
- Los vestigios del monasterio: cimientos y muros derrumbados, que dan una idea del alcance original del complejo.
- El monumento funerario en mármol dedicado a la princesa, del cual subsisten algunos fragmentos.
- La entrada de un subterráneo: según la tradición oral, el paso estaba antiguamente equipado con un sistema defensivo activado por la apertura de la puerta, que liberaba flechas sobre el intruso. Esta leyenda, frecuentemente repetida por los guías locales, ilustra la función defensiva secundaria del santuario.
Cómo llegar
El monasterio de Gunj se encuentra aproximadamente 30 km en línea recta al norte del pueblo de Terelj. Ningún camino lleva directamente al sitio: es imperativo ir acompañado de un guía local, que se encarga también de la logística (caballos, avituallamiento, campamento).
Son posibles dos itinerarios:
- Por las montañas al norte: trayecto más corto pero más exigente físicamente, con pasos en altitud.
- Por el valle del río Baruunbayan: más largo, pero más llano y accesible.
Cuente aproximadamente un día a caballo para llegar al sitio (es decir, dos días ida y vuelta) o dos días a pie, lo que eleva la caminata a cuatro días en ida y vuelta. El bivouac es la regla, en yurta de ganadero o bajo tienda.
Información práctica
- Período recomendado: de junio a principios de septiembre. Fuera de esta ventana, la nieve y la helada hacen el acceso muy difícil.
- Nivel requerido: buena condición física para la marcha o experiencia ecuestre mínima para la versión a caballo.
- Equipo: vestimenta cálida (las noches son frescas incluso en verano), saco de dormir, agua, avituallamiento completo.
- Acompañamiento: un guía de habla hispana o anglófono es indispensable, a organizar desde Ulán Bator o directamente con un campamento de yurtas del parque.
- Respeto del sitio: siendo el templo una ruina frágil, no trepar por las estructuras ni desplazar piedras.
Qué descubrir en la región
El templo de Gunj se integra bien en una estancia más amplia alrededor del parque de Gorkhi-Terelj y del norte de Mongolia:
- El lago Khagiin Khar, otro sitio remoto accesible por caminata a caballo desde Terelj.
- El monasterio de Khambiin Khiid, para comparar un sitio monástico restaurado y activo.
- El monasterio de Binder, ubicado más al este en territorio khentii.
- El monasterio de Gandantegchinlen en Ulán Bator, principal centro budista del país, a ver antes o después de la expedición.
Preparar su viaje
El templo de Gunj es parte de esos sitios mongoles que se merecen: un relato histórico singular, un entorno natural intacto y una logística exigente. Para integrar esta etapa en un itinerario completo a través del país, consulte nuestras sugerencias de viaje en Mongolia.
¿Te interesa esta visita?
Podemos incluirla en tu itinerario personalizado.


