El joven luchador Enkhtuvshingiin Oyunbold, de 22 años, ganó el Torneo Nacional de Lucha durante el festival del Naadam, otorgándole así el título de León Nacional.
A los 22 años, Enkhtuvshingiin Oyunbold es el campeón más joven en haber ganado el prestigiosísimo torneo de lucha que se celebra cada año durante el
Festival del Naadam, en Mongolia.
Además de llevarse una Toyota Land Cruiser que sin duda sabrá aprovechar bien, esta victoriosa hazaña le otorga ahora el título de
León Nacional, un título que enorgullece a todo su país.
La lucha tradicional mongola, un deporte nacional prestigioso
Junto con el tiro con arco y la carrera a caballo, la
lucha mongola forma parte de los "tres deportes nacionales" que se destacan durante el Festival del Naadam. Desde hace siglos, la lucha (o
bökh) es parte inherente de la cultura mongola y se aprecia como un entretenimiento en sí mismo.
Esta disciplina de fuerza es la gloria de todo el país, y cada uno espera ver algún día a su hijo convertirse en
campeón de lucha.
Hay que decir que en las grandes competiciones deportivas internacionales, Mongolia destaca particularmente en los deportes de combate: ¡más del 70% de los
medallistas olímpicos de Mongolia son luchadores! El país cuenta además en su palmarés a los tres más grandes sumistas, una especialidad japonesa por cierto...
El torneo del festival del Naadam esperado por todos
Es durante el Naadam, que se celebra desde hace siglos en el mes de julio, que los luchadores de todo el país se reúnen en la capital Ulán Bator para exhibir orgullosamente ante todos su fuerza y su virilidad, y esperar ganar el
título de León Nacional.
Después de años de entrenamiento, son más de 500 participantes los que vienen a enfrentarse durante dos días en las pruebas de lucha mongola.

Khadbaatar Munkhbaatar, hoy de 35 años y antiguo "León Nacional" en 2007, nos confiesa que es muy difícil apostar por un ganador. Los mongoles tienen la costumbre de decir que el
ganador será el más afortunado. Antes del Naadam, es así frecuente ir a rezar en las montañas para implorar al
Naadam Tenger, al que se podría calificar como el dios del Naadam.
Por ahora, es Enkhtuvshingiin Oyunbold quien agradece al Naadam Tenger haberle traído suerte, y disfruta hoy de uno de los títulos más prestigiosos de Mongolia... antes de volverlo a poner en juego el próximo año.
Si logra conservarlo al menos dos años más, será reconocido como
Titán... ¡Eso es lo que le deseamos de todo corazón!